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viernes, 3 de julio de 2015

Cherry pie de la serie Twin Peaks

Hola a todos de nuevo!
Hoy os traigo un nuevo "dulce de cine" o mejor dicho, de serie. 


Y es que la serie Twin Peaks se merecía ser homenajeada con una entrada en el blog. No sólo por haberse convertido en una serie de culto, sino porque no hay capítulo en el que  David Lynch y Mark Frost nos obsequien con una escena en la que se disfruta de un buen café y un dulce. Concretamente donuts y sobre todo, tartas de cerezas. 
¿Qué me decís de esta imagen?


¿Y de ésta? Por Dios!
Yo me he puesto a ver la serie hace poco (tengo delito, lo sé). Por supuesto la conocía. Para una niña a la que le gustaban las pelis de intriga y de miedo era difícil que pasara inadvertida esta imagen que salía en el anuncio acompañada de la pregunta:"¿quién mató a Laura Pálmer?" 


Y yo siempre me quedaba en plan: Pero quién la matóooo!!! Quiénnnnnnn!!!!! Quiero saberlo! Pero claro, supongo que los horarios de la serie no acompañaban a mi edad infantil. Así que decidí rescatarla hace poco y creo que los momentos absurdos de la serie, los escenarios oníricos y reales creados junto con las excentricidades del encargado del caso, el agente del FBI Dale Cooper, son merecedores del culto que se ha creado en torno a la serie. 

La cafetería donde el agente Cooper tomaba su tarta de cerezas
Y entre las peculiaridades del agente Cooper, está la obsesión por tomar un buen café y una tarta de cerezas. Este cásico americano hacía que se le fuera la mente hasta de la investigación!



 
Así que, en honor al agente Cooper y a que David Lynch parece que finalmente nos traerá una segunda parte de la serie en un futuro no muy lejano, hoy os traigo la receta de esta típica receta americana, la tarta de cerezas o cherry pie.


Tengo que decir que me sorprendió muy gratamente el sabor de esta tarta. Sabe a chupón de Koyak! Eso sí, sólo apta para muy golosos! Vamos con la receta.
Ingredientes: Para un molde de unos 20-23 cm. (Receta adaptada del libro: "Pasteles, pastas, galletas, merengues, tartas, panes dulces y salados", de la editorial Blume)
Para la masa:
250 gr de harina, más extra para espolvorear
1/2 cucharadita de sal
125 gr de manteca o grasa vegetal refrigeradas y cortada en cuadrados
75 gr de mantequilla refrigerada también cortada en cuadrados
Notas:
- yo sustituí los 125 gr de manteca por mantequilla 
- también puedes usar una receta de masa quebrada como ésta.
Para el relleno:
500 gr de cerezas sin hueso
170 gr de azúcar blanquilla
30 gr de azúcar moreno
45 gr de harina
1/4 de cucharadita de extracto o aroma de almendras
1/4 de cucharadita de extracto o aroma de vainilla
Para que la masa se dore al hornearse necesitaremos un huevo batido.

Elaboración:
En un bol, frota con las manos la manteca y mantequilla junto con la harina y la sal hasta que tenga una consistencia de migas y haz una bola. Si es necesario, agrega más harina hasta que la masa no se pegue a las manos o una cucharada de agua fría si te cuesta formar la bola. Separa 2/3 de la masa y estírala sobre una superficie bien enharinada. Forra el molde de la tarta con la masa y llévala al frigorífico unos 20-30 min. Estira el tercio restante de masa entre dos hojas de papel film o de horno y refrigera también. Ésta es una forma de preparar la masa. Otra es refrigerar la bola de masa envuelta en papel film y estirarla cuando vayamos a forrar nuestro molde.
Mientras tanto, precalentamos el horno a 200º y preparamos el relleno. Para ello ponemos en un bol las cerezas, los dos tipos de azúcar, la harina y los aromas y mezclamos bien. 
Forramos nuestro molde de tarta, si no lo habíamos hecho antes y lo rellenamos con la mezcla de las cerezas. Decoramos con tiras que iremos cortando del tercio restante de masa. Si la masa se ha ablandado al manipularla, refrigera la tarta unos 15 minutos. Posteriormente, píntala con el huevo batido y hornéala unos 40-45 minutos o hasta que la masa se haya dorado. Déjala enfriar antes de servir.


Espero que os guste! 
Y a ti? ¿Hay alguna película o serie que te de hambre? ¿Recuerdas especialmente algún plato que hayas visto en el cine?


Os dejo con esta imagen de David Lynch y una de las actrices de la serie rodeados de tartas de cerezas.
Nos vemos pronto.

Besos,

Mari.

lunes, 10 de febrero de 2014

New York cheesecake de la serie Friends

Hola a todos!
Vamos con una nueva entrega de..."dulces de cine"!!! Hoy le toca turno a la serie Friends.


Todo el que me conoce bien, sabe que adoro, me encanta, no me canso de verla, me la sé de memoria y creo que hasta el momento no se ha hecho una serie de comedia mejor que Friends (sé lo que estás pensando y no, Cómo conoci a vuestra madre no es comparable).
Por esa razón estaba deseando dedicarle una entrada de dulces de cine, además tiene varios momentos culinarios dignos de rememorar...
Si eres fan de la serie como yo, puede que te vengan varios de estos momentos a la mente, pero hoy voy a detenerme en el momento protagonizado por estos dos elementos mangantes de tartas de queso: Rachel y Chandler


Seguramente recordarás que todo comienza así...


Y aunque parezca increible, acaba así...


Bueno, en realidad no acaba así, acaba con la aparición estelar de Joey...



Y bueno, como soy consciente del gran poder que puede llegar a tener una tarta de queso y como no quiero que cualquier día esa tarta de queso acabe liándoos hasta llegar a haceros robar, engañar, pelear y hasta comer del suelo por ella, hoy os traigo la tarta neoyorquina por excelencia, la New York Cheesecake. Así podéis tener  la receta, prepararla cuando queráis y no sucumbir a sus maléficos poderes. Eso sí, no puedo aseguraros que no haya peleas por el último trozo.



Sólo voy a deciros que es simplemente deliciosa, cremosa y suave, os va a encantar. Para esta receta he modificado un poco la receta de Alma de su libro "Objetivo: Tarta perfecta".Vamos con ella.





INGREDIENTES (para un molde de 18-20 cm)
Para la base: 180 gr de galletas tipo Digestive y 95 gr de mantequilla derretida
800 gr de queso crema (tipo Philadelphia, no light)
160 gr de azúcar
2 cucharadas de harina
3 huevos + 1 yema
65 ml de nata para montar
2 cucharaditas de aroma de vainilla
ralladura de medio limón

ELABORACIÓN
Engrasamos nuestro molde.
Trituramos las galletas y las mezclamos con la mantequilla derretida. Forramos la base y las paredes de nuestro molde con la mezcla de galletas.
Precalentamos el horno a 180º.
Mezclamos el queso con el azúcar, agregamos la harina y batimos, por último agregamos los huevos, la nata, el aroma de vainilla y la ralladura de limón. Mezclamos todo bien. Ponemos la mezcla en el molde y llevamos al horno durante 15 minutos a 180º, pasado ese tiempo, bajamos la temperatura a 120º y horneamos unos 50 - 60 minutos o hasta que el centro siga aún tembloroso y al pincharlo con un palillo éste salga un poco manchado de masa. En ese momento apagamos el horno y dejamos nuestra tarta dentro hasta que se enfríe por completo, sin abrirlo. Una vez fría la metemos en el frigorífico para que se refrigere mínimo 6 horas. Si la dejas de un día para otro mejor.
Nota: puede ser que tu horno sea más potente que el mío y que requiera menos tiempo de horneado. Vigílala un poco antes de los 50 minutos, no queremos una tarta con exceso de cocción ;)


  
Espero que la disfrutéis, por supuesto podéis acompañarla de un poco de mermelada de fresa, frambuesa o la que más os guste, yo quería ser fiel a la que aparece en la serie y por eso no le puse nada más y la verdad, no le hace falta, está buenísima así. Si queréis más recetas de tartas de queso podéis verlas aquí, aquí y también aquí.

Nos vemos pronto, os dejo con una foto donde se ve la maravillosa KitchenAid amarillo pastel que Mónica tiene en su cocina



Besos, 

Mari.

martes, 17 de septiembre de 2013

Pastel de ciruelas de Amelie

Qué ganas tenía de volver a publicar una nueva receta de dulces de cine! Disfruto especialmente con estos post :)
Esta vez le ha tocado a la peli de Amelie.


De esta película me gusta todo: el guión, la banda sonora, la fotografía, el color, todo...me encanta. Es mi película favorita.
Ya se que hace tiempo que se estrenó y he ido viendo otras películas muy buenas que me han hecho pensar: "uy uy uy, me parece que ha superado a Amelie"... Pero es que luego vuelvo a verla y nada oye! que me sigue gustando una y mil veces como el primer día!
Vamos a lo que nos interesa. En una de las escenas, Amelie prepara un pastel mientras sueña cómo podría ser su vida...



Ese es el pastel que hoy quiero enseñaros.
 

En realidad el pastel no sale en la película en ningún momento, no sabemos cómo es, peeeeero...chan chan chan...resulta que  en unas fichas de recetas que tengo en casa...ahí estaba!: "Pastel de ciruelas francés", así que con ese nombre no podía ser otro, para mí éste es el auténtico pastel que prepara Amelie.


Mientras preparaba este pastel tuve mis dudas, la masa es un poco diferente a otras masas de bizcochos, pero no os preocupéis, queda un pastel muy rico y jugoso. 


Vamos con la receta
INGREDIENTES:
4 yemas de huevo L
190 gr azúcar
10 gr de azúcar avainillado
250 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
300 gr de harina
2 cucharaditas de levadura química 
unas 5 ó 6 ciruelas rojas que no estén muy maduras lavadas y bien secas
1 huevo L
50 gr de avellana molida
1 clara de huevo
1/4 de cucharadita de canela molida
ELABORACIÓN:
Engrasamos y enharinamos un molde de 25 cm. Mezclamos las yemas con los dos tipos de azúcar, a continuación incorporamos la mantequilla y por último la harina mezclada con la levadura. Tapamos la mezcla con papel film y metemos en el frigo unos 30 minutos. Mientras, montamos la clara a punto de nieve. Batimos el huevo con la avellana molida y la canela y agregamos con movimientos envolventes la clara a punto de nieve. Partimos las ciruelas por la mitad y les quitamos el hueso.
Precalentamos el horno a 200º y ponemos en el molde la mitad de la masa que teníamos refrigerada, encima la masa de avellana, a continuación las ciruelas partidas por la mitad y por último el resto de la masa anterior. Horneamos unos 50 minutos o hasta que al pinchar con un palillo salga limpio.
La parte de arriba queda un poco irregular, así que cuando vayáis a presentarlo, podéis hacer como nosotros y darle la vuelta. Decóralo con azúcar glass.


Espero que disfrutéis tanto como yo del pastel de Amelie. Os dejo con la frutería real que salía en la peli y el café donde trabajaba Amelie

Fotos: elyellaviajeros.blogspot.com
Nos vemos pronto!
Mari.

jueves, 2 de mayo de 2013

Chocolatinas Twix caseras para Los Goonies

Hola de nuevo! ¡Qué alegría volver con otra recetita de dulces de cine! Como ya os conté en este post, de vez en cuando publicaré recetas que tengan que ver con películas que haya visto y he decidido continuar con la peli de Los Goonies.
 




Ya sé que no hace falta que diga mucho más de Los Goonies pero hay algo que no puedo callarme y es... que me encantaaaaa!! me encantaba de pequeña y me sigue encantando ahora.




Hasta imaginaba que era una goonie! Jugaba con los libros más antiguos que veía en mi casa por si acaso, en un inesperado giro del destino, encontraba escondido en alguno de ellos el mapa de un tesoro que me embaucara en una trepidante e increible aventura, que por otro lado resultara, por supuesto, muy creíble y verosímil ;)




Y es que no puede haber una peli que sea más de mi infancia y más de los ochenta que Los Goonies, pero si hasta la música es de Cyndi Lauper por Dios! vamos, que no, que no hay nada más ochentero.



Y la verdad, es la peli de la infancia de los treitañeros, la aventura infantil por excelencia, uno de tus primeros contactos con Spielberg, tu descubrimiento gracias a Data, de que los chinos lo inventaban todo, pero lo mismo te estas preguntando: ¿qué tiene que ver con los dulces? 
Pues si te estas preguntando esto, es que no eres un auténtico Goonie!! porque te estás olvidando del goonie tardío, de la última incorporación al grupo, el goonie que llevó a la pandilla a la salvación!...sí, me estoy refiriendo... a Sloth!




 Y es que, si algo le gustaba a Sloth, además de ponerse una camiseta de Superman y un gorro de Capitán Sloth, era el chocolate...



Por eso esta vez, en dulces de cine, he querido hacerle a Sloth chocolatinas, porque así empieza su amistad con Gordi y acaba conviertiéndose en un goonie más.




Esta chocolatinas están sacadas de una receta a la que le había echado el ojo hace mucho tiempo.




Es un dulce típico de Escocia y se llama millionaire shortbread. La receta original se corta en porciones y sólo se baña de chocolate la parte de arriba.





Pero a través de este y este blog, descubrí que estos cuadraditos sabían como las chocolatinas Twix, así que cubrí por completo las porciones con el chocolate para que fueran más parecidas a una chocolatina.




Vamos con la receta, está adaptada de este libro





INGREDIENTES: para unas 10-12 barritas

PARA LA GALLETA:
150 gr de harina
132 gr de mantequilla a temperatura ambiente
75 gr de azúcar
una pizca de sal

PARA EL CARAMELO:
38 gr de mantequilla
38 gr de azúcar blanca o moreno si quieres que el caramelo te quede más oscurito
300 gr de leche condensada

PARA LA COBERTURA:
250 gr aprox. de chocolate negro
50 gr de chocolate blanco



ELABORACIÓN:
Precalentamos el horno a 160º. Engrasamos y forramos con papel de horno un molde cuadrado de unos 16 cm.
Mezclamos todos los ingredientes de la galleta hasta integrarlo todo. Repartimos la mezcla en el molde y nos ayudamos de las manos para aplanarla bien. Pinchamos toda la superficie con un tenedor y metemos en el horno unos 25-30 minutos, hasta que esté dorado. Dejamos que se enfríe por completo.
Para el caramelo, ponemos la mantequilla con el azúcar a derretir a fuego medio. Cuando esté derretida, agregamos la leche condensada y llevamos a ebullición a fuego medio sin dejar de remover. Cuando empiece a espesar y a coger consistencia, aproximadamente 5 minutos después, retiramos del fuego y vertemos encima de la galleta. Dejamos que se enfríe por completo.
Cuando el caramelo esté completamente frío, desmoldamos y cortamos las porciones con la forma que queramos. Derretimos el chocolate negro al baño maría o en el microondas con cuidado.
Para el baño de chocolate, yo pinté los laterales de la chocolatina ayudándome de una brocha de silicona y luego, colocándolas sobre una rejilla, dejé caer el chocolate sobre ellas.
Cuando la cobertura esté sólida, derretimos el chocolate blanco. Lo metemos en una bolsa de congelación a la que cortaremos una esquinita y decoramos al gusto. Listas! 



 

Ya sólo queda disfrutar de ellas mientras ves Los Goonies 





Nos vemos en el próximo post!
Besos





Mari  

viernes, 8 de marzo de 2013

Capezzoli di Venere y las películas "Chocolat" y "Amadeus"

Siendo éste un blog dulce y con un apartado dedicado a los dulces en el cine, creo que era de ley empezar por la película Chocolat.



Chocolat es una delicia. No sólo por las constantes imágenes de chocolate y su banda sonora, sino también por la delicadeza del personaje de Juliette Binoche, Vianne y su forma de despertar, a través de sus recetas de bombones y chocolates, los instintos dormidos del puritano pueblo donde se desarrolla la historia.


La receta que he escogido es la de los Capezzoli di Venere, pezones de Venus en español, que precisamente por su sugerente nombre, Vianne utiliza para provocar al estricto Conde de Reynaud.


Pero es que la fama cinéfila de estos Capezzoli di Venere no acaba aquí, son doblemente famosos! Y es que también aparecen en una de mis películas preferidas: Amadeus. Si no habeis visto esta película, por favor, no os perdáis esta joyita!


En Amadeus nos presentan la vida de Mozart a través de los ojos de un celoso Salieri, interpretado de forma inmensa por F. Murray Abraham. Aaayyy es que me acuerdo y me encantaaaaa, me dan ganas de volver a verla otra vez y ya van unas pocas...


 


Los Capezzoli di Venere entran en escena cuando Salieri los usa para embaucar a la inocente mujer de Mozart, Constanza y le muestre así las partituras de su marido. Aquí, en la versión de chocolate blanco.

La versión original de esta receta, como bien nos explica Salieri, está hecha a base de castañas y coñac, pero hay miles de variaciones de la misma y yo no quería ser menos. He querido hacer mi propia versión, de forma que se adaptara más a mi paladar, porque no tenía mucha confianza yo en eso de las castañas maceradas en coñac. 

Así que ahí van: "Capezzoli di Venere en la versión Mari"


A simple vista parecen unos bombones normales y corrientes, pero en realidad es una mezcla de bizcocho cubierta de chocolate crujiente que...ummmmm!



¿Un bocaito?

Vamos con la receta, que no puede ser más fácil. Además podeis aprovechar algún bizcocho que tengáis por casa y al que no le estéis haciendo mucho caso.




 INGREDIENTES: para unos 6 capezzoli, dependiendo del tamaño que les deis, si queréis más, sólo hay que doblar los ingredientes.

105 gr de bizcocho, podéis usar el que queráis, el que más os guste, incluso magdalenas
30 gr de mantequilla en punto pomada
1 cucharadita de azúcar glass
unas gotitas de esencia de vainilla (opcional)
50 gr de chocolate blanco
100 gr de chocolate. Yo usé el tipo fondant de Nestlé postres, pero podéis usar el que más os guste, cuanto mejor sea el chocolate, mejor será el resultado. De hecho, yo debería haber usado uno mejor, para que al cambio de temperatura, no salieran las pequeñas burbujitas que se ven en las fotos

ELABORACIÓN:
Desmenuzamos el bizcocho con un tenedor hasta convertirlo el migas, reservamos. Por otro lado batimos la mantequilla en punto pomada con el azúcar glass, si usas la vainilla, añádela a la mezcla. 
Mezcla el bizcocho y la crema de mantequilla, debe formarse una masa moldeable en tus manos, pero con consistencia. Forma bolas de masa de la misma medida ayudándote de una cucharilla, dale la forma deseada con tus manos. Yo usé una cuchara de helado pequeña. Mete las bolas en el frigo una hora, hasta que se pongan duritas.
Derrite el chocolate negro al baño maría o a golpes de 30 segundos en el microondas, con cuidado de no quemarlo (si ves que está demasiado denso, puedes añadir una cucharadita de mantequilla, para aligerarlo).
Cuando las bolas estén frías baña una por una en el chocolate, escurriendo el esceso. Cuanto menos manipules las bolas dentro del chocolate, más perfectas saldrán. Espera a que solidifique el chocolate.
Vayamos con el choco blanco. Derrítelo y mételo en un biberón o en una bolsa de congelación a la que deberás cortale una esquinita. Corona el "capezzoli" con el choco blanco y deja secar.



Son súper monos y perfectos para regalar!


















  
Espero que os hayan gustado!




Os dejo con Vianne preparándonos esta receta


Podéis hacerlos como ellas, en forma cónica y sumergirlos en el chocolate blanco














Un beso y hasta la próxima!

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